sábado, 30 de abril de 2011

El Túnel...

Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne; supongo que el proceso está en el recuerdo de todos y que no se necesitan mayores explicaciones sobre mi persona.

Aunque ni el diablo sabe qué es lo que ha de recordar la gente, ni por qué. En realidad, siempre he pensado que no hay memoria colectiva, lo que quizá sea una forma de defensa de la especie humana. La frase "todo tiempo pasado fue mejor" no indica que antes sucedieran menos cosas malas, sino que —felizmente— la gente las echa en el olvido. Desde luego, semejante frase no tiene validez universal; yo, por ejemplo, me caracterizo por recordar preferentemente los hechos malos y, así, casi podría decir que "todo tiempo pasado fue peor", si no fuera porque el presente me parece tan horrible como el pasado; recuerdo tantas calamidades, tantos rostros cínicos y crueles, tantas malas acciones, que la memoria es para mí como la temerosa luz que alumbra un sórdido museo de la vergüenza. ¡Cuántas veces he quedado aplastado durante horas, en un rincón oscuro del taller, después de leer una noticia en la sección policial! Pero la verdad es que no siempre lo más vergonzoso de la raza humana aparece allí; hasta cierto punto, los criminales son gente más limpia, más inofensiva; esta afirmación no la hago porque yo mismo haya matado a un ser humano: es una honesta y profunda convicción. ¿Un individuo es pernicioso? Pues se lo liquida y se acabó. Eso es lo que yo llamo una buena acción. Piensen cuánto peor es para la sociedad que ese individuo siga destilando su veneno y que en vez de eliminarlo se quiera contrarrestar su acción recurriendo a anónimos, maledicencia y otras bajezas semejantes. En lo que a mí se refiere, debo confesar que ahora lamento no haber aprovechado mejor el tiempo de mi libertad, liquidando a seis o siete tipos que conozco.

Que el mundo es horrible, es una verdad que no necesita demostración. Bastaría un hecho para probarlo, en todo caso: en un campo de concentración un ex pianista se quejó de hambre y entonces lo obligaron a comerse una rata, pero viva. (…)

El Túnel (Fragmento) Ernesto Sábato

(1911 - 2011)

"...en todo caso, había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío".

viernes, 29 de abril de 2011

Compañero Ricardo: hasta la victoria siempre...


Llegaste a la ciudad universitaria
cubierto de los polvos y los vientos
de tu tierra sureña. Ya dolida de masacres:
Trelew y su agosto de horror.

El candor provinciano,
la simpleza campechana,
la hospitalidad franca,
un despreocupado desaliño,
la solidaridad amiga siempre pronta y comedida,
virgen de hollines, de cemento y de malicia urbana.
Un único antecedente devoto y misionero:
la juventud católica;
Dios es amor: asegurabas

La política te asomó al ojo derecho.
El país movilizado te hirió el ojo izquierdo
y el clamor del pueblo resurgiendo
se te metió en la piel. Transfigurada.
Amor es darse: repetías.
Darse a la causa del mas necesitado.
Concluiste: amor es militancia!!!

No le aflojaste nada a la parada.
Pero ya la cosa pinto mala.
Se perdieron batalla tras batalla.
La reacción arreciaba. Soberana.

Dejaste la ciudad. Todo dejaste.
Sus sabuesos esbirros te perdieron: caíste en cana.
Te desaparecieron como a tantos otros
y nunca más se supo...

Tal vez habites una tumba anónima.
Quizás el fondo del Río de la Plata.
Ojalá, una prisión inhumana.

Hoy poblás sin duda, esta nostalgia.
Y se que no sirve.
Se que no sirve la nostalgia literaria.

La única fecundidad posible a tu holocausto
y es terrible,
es sentirse pólvora aplomada
en la brutal, inclemente y decisiva,
exactitud mortal y justiciera,
de una bala.

Javier Gortari, 22 de agosto de 1979.

(...) "llenos de impotencia le pidieron por favor llorando que dejara los estudios al menos por un tiempo que volviera... Ricardo les respondió también llorando:
¡USTEDES NO SABEN LO QUE ME PIDEN!!!"
Eduardo Cittadini
La vida de su hermano su militancia su
desaparición y la búsqueda de su familia.
Libro: No saben lo que me piden. 2007



miércoles, 27 de abril de 2011

como agua para chocolate...

“Tita sabía que dentro de las normas de comunicación de la casa no estaba incluido el diálogo, pero aun así, por primera vez en su vida intentó protestara un mandato de su madre.

-Pero es que yo opino que...

-¡Tú no opinas nada y se acabó! Nunca, por generaciones, nadie en mi familia ha protestado ante esta costumbre y no va a ser una de mis hijas quien lo haga.

Tita bajó la cabeza y con la misma fuerza con que sus lágrimas cayeron sobre la mesa, así cayó sobre ella su destino. Y desde ese momento supieron ella y la mesa que no podían modificar ni tantito la dirección de estas fuerzas desconocidas que las obligaban, a la una, a compartir con Tita su sino, recibiendo sus amargas lágrimas desde e momento en que nació, a la otra a asumir esta absurda determinación (…)

Lo malo de llorar cuando uno pica cebolla no es el simple hecho de llorar, sino que a veces uno empieza, como quien dice, se pica, y ya no puede parar”(:..)

"La tomo en sus brazos, abrió lentamente la puerta y ante su vista quedo el cuarto obscuro completamente transformado"…

Amar sin deseo es peor que comer sin hambre.


Laura Esquivel

domingo, 24 de abril de 2011

La moral frígida!!

El doctor Watson no decía nada, pero Sherlock Holmes le respondía. Contestaba sus silencios, mientras iba adivinando, uno tras otro, todos sus pensamientos.
Este brillante festival de deducciones inició dos de las aventuras del detective inglés. En las dos se repitió, palabra por palabra; y no fue por descuido del autor.
El relato original, "La caja de cartón", contaba la historia de un marinero que mataba a su esposa y al amante. A la hora de reunir en libro los relatos publicados en revistas, el autor, Arthur Conan Doyle, prefirió no herir la sensibilidad de sus lectores ni disgustar a la reina.
La época, good maners, exigía cortesía y silencio. No había por qué nombrar el adulterio, porque el adulerio no existía. Conan Doyle suprimió su pecaminoso relato, aplicando la autocensura, pero salvó el monólogo del comienzo metiéndolo en otra historia de su famoso detective.
Sin embargo, Sherlock Holmes se inyectaba cocaína, en sus días aburridos, cuando Londres no le ofrecía nada más que cadáveres mediocres y ningún enigma digno de su superior inteligencia. Y Conan Doyle jamás sintió el menor reparo en incluir esta costumbre en varias aventuras del detective más famoso del mundo.
Con las drogas, no había problema. La moral victoriana no se metía en eso. La reina no escupía donde comía. La época que llevaba su nombre prohibía pasiones pero vendía consuelos...

Final del Juego....

... El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada!!! (...) Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada en lo alto, dos puertas. nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. la puerta del salón y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela!!!

Continuidad de los Parques
Julio Cortázar

sábado, 23 de abril de 2011

...


Una mujer me ha envenenado el alma,
otra mujer me ha envenenado el cuerpo;
ninguna de las dos vino a buscarme,
yo de ninguna de las dos me quejo.

Como el mundo es redondo, el mundo rueda.
Si mañana, rodando, este veneno
envenena a su vez, ¿por qué acusarme?
¿Puedo dar mas de lo que a mí me dieron?

Gustavo Adolfo Bécquer

sociedad y estado....

"El estado no es más que el bozal que tiene por objeto volver inofensivo a ese animal carnicero, el hombre, y hacer de suerte que tenga el aspecto de un herbívoro."

"No hay que desesperar a cada absurdo que se dice en público o en la sociedad, que se imprime en los libros y que se acoge bien, o al menos no se refuta; no hay que creer tampoco que quedará eternamente consolidado. Sepamos, para consuelo nuestro, que más tarde, e insensiblemente el absurdo se rumiará, se elucidará, se meditará, se examinará, se discutirá, y las mas veces de las veces se juzgará con justicia al fin y al cabo, de suerte que, después de transcurrido un tiempo variable en función de la dificultad del asunto, casi todo el mundo acabará por comprender lo que el espíritu lúcido había visto a primera vista. Verdad es que en el ínterin hay que tener paciencia, por que un hombre de juicio justo entre personas que están en el error se parecerá a aquel cuyo reloj marcha bien en una ciudad en donde todos los relojes andan desarreglados. Él sabe la hora exacta; pero ¿qué importa?. Todo el mundo se guía por los relojes públicos, que marcan una hora fatal, aun los que saben que sólo el reloj del primero da la hora verdadera."

"Toda sociedad exige, necesariamente, un acomodamiento recíproco, un temperamento; así cuanto más numerosa es, más insípida se hace. No se puede ser verdaderamente uno mismo, sino mientras está uno sólo; por consiguiente, quien no ama la soledad, no ama la libertad, porque no es uno libre sino estando solo."

"Ah! Cuando la calidad de la sociedad pueda sustituir a la cantidad, entonces merecerá la pena vivir aunque sea en el gran mundo, pero cien necios puestos en montón no hacen un hombre de talento".


"En previsión de mi muerte, hago esta confesión.
Desprecio a la nación "argentina" a causa de su necedad
infinita, y me avergüenzo de pertenecer a ella"!!!!


jueves, 21 de abril de 2011

"Lucirás la risa mas ingenua sin dudar!!!.... El premio mayor no es la guita, es la libertad"!!!

pero vez dos discuros diferentes muy marcados
y los q restan repiten con comas y puntos lo q dicen los libros....
y es embolante.. (soñando con ametralladoras ja).... "vendo vendo" personalidades con lukete incluido y una pisca de onda "20 pesos" mas intereses...hagamos negocio total lo q no se puede se compra... y todo es un sistema mas... mucha podredumbre alrededor!!!!!!!!!!!!

...."Mundo apestado por roedores
que han extirpado sus colores.
¿Ves? La ironía de los dioses
fue darnos los ojos de Borges".....

sábado, 2 de abril de 2011

milicos muy mal paridos!! que paso con las Malvinas? esos chicos ya no están no debemos olvidarnos y por eso hay que luchar!!

Por Eduardo Galeano -

La Guerra de las Malvinas, guerra patria que por un rato unió a los argentinos pisadores y a los argentinos pisados, culmina con la victoria del ejército colonialista de Gran Bretaña.

No se han hecho ni un tajito los generales y coroneles argentinos que habían prometido derramar hasta la última gota de sangre. Quienes declararon la guerra no estuvieron en ella ni de visita. Para que la bandera argentina flameara en estos hielos, causa justa en manos injustas, los altos mandos enviaron al matadero a los muchachitos enganchados por el servicio militar obligatorio, que más murieron de frío que de bala.
malvinas-2
No les tiembla el pulso: con mano segura firman la rendición los violadores de mujeres atadas, los verdugos de obreros desarmados.

De Memoria del fuego (1986)